Ante la devastación causada por el colapso del glaciar —síntoma del calentamiento que sufren los países que menos han emitido— exigimos ayuda internacional urgente, compensación climática de los grandes emisores, rendición de cuentas de las empresas hidroeléctricas por la seguridad laboral y la planificación de riesgos, y transparencia para que Nepal y las comunidades del Tíbet recuperen dignidad y medios de vida.