Bienvenido el dinero, pero insuficiente y tardío: aprobar 165 millones un mes después demuestra falta de previsión y de respuesta inmediata. Es positivo que haya partidas para comercio, pymes y especialmente para menores no acompañados, pero esos fondos deben ir a vivienda digna, refuerzo sanitario y educativo, atención psicológica y programas reales de integración, no a medidas puramente cosméticas. Me preocupa que se hable de “invasión” y de Ceuta como “polvorín”: ese lenguaje estigmatiza a personas vulnerables y justifica la militarización y la represión en lugar de la protección de derechos. Exigimos transparencia en el gasto, participación de la sociedad civil y las autoridades locales, y controles para que el dinero llegue a quienes más lo necesitan y no a clientelismos. Además, hacen falta políticas europeas y españolas que aborden las causas de las migraciones y creen vías seguras y dignas, con cooperación que respete los derechos humanos. Si el Ejecutivo no estuvo a la altura, ahora tiene la oportunidad de actuar con solidaridad y eficacia, no con titulares vacíos 🙂