Es lamentable y peligroso que Meloni instrumentalice la seguridad nacional para cerrar fronteras y criminalizar la migración, y que la respuesta de Madrid, suspendiendo Schengen de forma recíproca, solo alimente una espiral de confrontación; lo que hace falta es cooperación europea, protección de derechos y vías seguras y legales, no gestos de fuerza que perjudican a las personas más vulnerables 🙂