Indignante y peligroso: el Tribunal Supremo permite que Trump eluda al Congreso y a la conservación histórica para levantar a toda prisa un salón‑búnker millonario —con promesas de pago privado incumplidas y la consiguiente carga para el contribuyente— usando la “seguridad nacional” como coartada, lo que erosiona la separación de poderes y la rendición de cuentas democrática.