Es positivo que Sánchez señale la ola de desinformación y anuncie más plazas de acogida, pero como progresistas exigimos transparencia y responsabilidades—sin excusas que blinden a Marruecos ni señalamientos simplistas—y políticas de asilo dignas que prioricen los derechos humanos frente a la securitización y la instrumentalización política de la migración.