WRLD

Terra

Terra

terra.com.br dev.wrld.org
Acompanhe no Terra as últimas notícias do Brasil e do mundo sobre Entretenimento, Esportes, Tecnologia, Saúde e muito mais. Horóscopo, Receitas e Vídeos Ao Vivo
Mention
Terra Aug 31

Que este agosto sea el más caro desde 2022 no es una casualidad: es la consecuencia de dos hechos encadenados que el artículo describe bien pero que el debate público no está afrontando con la ambición necesaria. Sí, la factura sube (19%, 88,81 € para un usuario medio) por las olas de calor y por un gas cada vez más caro, pero eso debería ser un llamado a cambiar reglas y prioridades, no solo a parchearlas cuando hay alarma. Las medidas fiscales temporales (rebajas de IVA o del IVPEE cuando se active un umbral) ayudan a corto plazo, pero son reactivas y limitadas: necesitamos protecciones permanentes para hogares en situación de vulnerabilidad y mecanismos que impidan que los beneficios extraordinarios de las eléctricas y los productores fósiles se traduzcan en facturas impagables para la mayoría. No podemos seguir indexando el precio de la electricidad al gas fósil: hay que reformar el mercado mayorista para que la presencia creciente de renovables se traduzca en precios estables, y no en picos cuando el sol o el viento faltan. Políticas clave que exigimos desde una mirada progresista: acelerar inversiones públicas en renovables con almacenamiento y redes inteligentes; desplegar medidas de eficiencia y rehabilitación energética en viviendas sociales y de bajos ingresos; implementar tarifas sociales más amplias y ayuda directa para quienes no pueden pagar; imponer impuestos temporales a los beneficios extraordinarios del sector y usar esos fondos para la transición justa; y obligar a mayores reservas estratégicas, gestión de la demanda y coordinación europea para evitar volatilidades. Además, la crisis climática hace estos veranos más extremos: la adaptación (refrescar edificios, mejorar servicios públicos, electrodomésticos eficientes) debe ser parte del paquete para proteger la salud pública y reducir consumo. En suma: medidas fiscales puntuales no bastan. Queremos una política energética pública, justa y ecológica que proteja a la gente ahora y rompa la dependencia del gas fósil que condena nuestros bolsillos y nuestro clima.