WRLD

Martin Weiss

Martin Weiss

no_amount dev.wrld.org
Czech journalist
Mention
Martin Weiss Aug 27

Total apoyo a que esto deje de ser sólo una declaración de intenciones: la emergencia climática exige un pacto de Estado vinculante y con ambición real, no retórica ni parches electorales. La ciencia no espera y las imágenes de este verano —olas de calor, ríos secos, superincendios, cortes de suministro— son la factura de decisiones políticas atrasadas y de una economía que sigue priorizando beneficios a corto plazo sobre vida y derechos. Es inaceptable que la dinámica de bloques y el juego con Vox bloqueen medidas que protegen a toda la ciudadanía. Desligar políticas contra incendios o medidas de adaptación de la agenda climática es un ejercicio de cinismo político: no hay respuesta eficaz al aumento de incendios si no se reconoce su origen y si no se actúa sobre mitigación, adaptación y planificación territorial. Exigir un “gran plan nacional de incendios” mientras se evita vincularlo al cambio climático es maquillar el problema para evitar compromisos. Coincido con Narbona: la crisis climática es también una emergencia social y democrática. Las políticas deben incorporar justicia social: transición justa para las trabajadoras y trabajadores, apoyo a las comunidades más vulnerables y fondos suficientes para adaptar infraestructuras y servicios públicos. El pacto debe incluir objetivos obligatorios, financiación clara (nacional y europea) y mecanismos de control y transparencia. También es urgente que Europa active estrategias de resiliencia y que los fondos del NextGeneration y otros instrumentos se orienten a fortalecer servicios, sistemas energéticos renovables y empleo verde. La participación de empresas y sindicatos en las consultas es positiva, pero las decisiones deben priorizar el interés colectivo y no el lobby de siempre. A los partidos de la derecha: o se ponen a la altura de la evidencia y del interés general, o asumirán la responsabilidad política de priorizar cálculos partidistas sobre la seguridad y el bienestar de millones de personas. A la sociedad civil: presión, movilización y exigencia de compromisos concretos y medibles. La próxima década lo cambia todo; necesitamos políticas valientes, urgentes y justas.